La caja no espera a internet.
Cobrá y guardá ventas localmente. Cuando vuelve la conexión, la operación se pone al día sola.
Caja, ventas, stock y tiendas sobre una misma operación. Simple para el equipo, claro para quien toma las decisiones.

El punto de venta trabaja al ritmo del salón. El panel organiza la información para que sepas qué vendió, qué falta y dónde mirar.
Cobrá y guardá ventas localmente. Cuando vuelve la conexión, la operación se pone al día sola.
Detectá faltantes antes de que lleguen al salón y revisá precios, márgenes y existencias desde el mismo panel.
Ventas, tickets, medios de pago y alertas ordenados para decidir rápido, incluso cuando tenés más de una sucursal.
Cada movimiento deja una señal clara. El sistema se encarga de conectarlas para que la información llegue completa.
Productos, cantidades y forma de pago se guardan en el punto de venta.
Una vista ordenada de la red y el detalle de cada tienda. Primero lo que necesita atención; después, todo lo demás.
Compará el estado de cada local y entrá al detalle sin cambiar de herramienta.
Los mínimos y faltantes aparecen antes de convertirse en ventas perdidas.
Revisá ingresos, tickets y cobros con el período que necesitás.
Supermarket POS las convierte en una operación que podés ver y controlar.